disertar.
(Del lat. dissertãre).
1. intr. Razonar, discutir detenida y metódicamente sobre alguna materia,
bien para exponerla, bien para refutar opiniones ajenas.
     Javier Gómez Noya
Javier Gómez Noya
Medalla de plata de triatlón en las olimpiadas de Londres 2012
Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2016
5 veces campeón del mundo y 4 veces campeón de Europa
Capital humano
Capital humano
Deportes
Deportes
Liderazgo, Motivación, Superación, lucha, Perseverancia, Equipo
Javier Gómez Noya    Triatleta
Javier Gómez Noya es un triatleta profesional que destaca, además de por su incontestable palmarés, por demostrar una enorme fortaleza a lo largo de toda su carrera. Esta perseverancia ante la adversidad no radica en dedicarse a un deporte extremo que integra tres disciplinas diferentes, sino en las batallas que ha tenido que librar contra una anomalía cardiaca, que casi trunca su sueños de convertirse en deportista, y una lesión que le dejó fuera de los Juegos Olímpicos de Río. Javier, a pesar de todo, se mantuvo fuerte.

Su deseo de ser deportista se forjó desde muy pequeño; comenzó a jugar al fútbol pero, a los 11 años, un compañero le animó a practicar la natación. En 1998 conoció a unos triatletas que nadaban con él y decidió competir en este deporte.

El camino de Javier para llegar a la élite del triatlón no ha sido fácil. El golpe más duro lo recibió en diciembre de 1999 cuando los servicios médicos del Consejo Superior de Deportes le detectaron una anomalía cardiaca que le llevo a la retirada de su licencia y a ser vetado para competir. A pesar de que le confirmaron que su carrera como atleta había terminado, lejos de derrumbarse, Javier comenzó una batalla por recuperar su licencia que terminó tres años más tarde, cuando volvió a conseguirla, en 2003. A partir de ahí se sucederían infinitos éxitos internacionales y nacionales y algunas lesiones, la más dolorosa la que le apartó de los Juegos Olímpicos de Río en 2016 cuando un pequeño accidente con su bici, tras un entrenamiento, le dejó fuera de la competición que había estado preparado durante 4 años.

El éxito de su carrera como deportista no es sólo su perseverancia en el trabajo físico -entrena los 365 días al año y cada semana recorre una media de 30 km a nado, más de 100 km en carrera y 400 km en bici- sino también su perseverancia en un trabajo mental que le lleva a analizar y a estudiar en profundidad a sus adversarios.

Javier a lo largo de su dilatada carrera ha mostrado un espíritu de lucha inagotable, más decidido que nunca para alcanzar sus objetivos y ayudar a otros a alcanzarlos, continúa entrenando fuerte esa parte física y mental.